miércoles, 6 de abril de 2011

Escribe que yo te dicto: No me vallas a olvidar.

Déjame escribir sobre ti antes de que el brillo se pose en mis ojos dibujando tus recuerdos en mis pupilas, déjame que evoque tus caricias sobre el césped verde esperanzador de tus abrazos acechadores de mis demonios; déjame además que escriba sobre tu historia que las reinicie una y otra vez, quiero hacer libros de distintos colores que se asemejen poco a poco a tus dogmas que emergen de tus manos haciendo vibrar dulcemente mis palabras en tus oídos, déjame escribir con hilos de terciopelo sobre tu plateado velo que esconde tus virtudes detrás de tu sonrisa. Deja que publique ante tus ojos tu biografía no autorizada por esta mano enamorada que alguna vez delicadamente te dibujo en la superficie áspera de mi corazón, voy a utilizar flores de colores para pintar tus virtudes de niña risueña, con retazos de aurora iluminaré la parte más oscuras de tus cabellos, trazaré la parte más lúcida de tu seriedad con millones de perseidas; déjame escribir con estrellas tu propia constelación para contemplarte cada vez que me encuentro solo en alta mar, déjame representar con las olas tus momentos culturales de histeria y con el ocaso el regreso soñoliento de tu ternura; con tu aroma tallare un lápiz de el roble del olvido para escribir besos en la orilla para que la marea se los lleve hasta ti. Y yo no aprendo, ni recuerdo haber tomado clases para poder hacerte feliz, no sé si algún profesor no me quiso en su clase señalándote como mi distracción en los días de examen que clandestinamente te escribía en las últimas hojas de mis cuadernos, era difícil escabullir algún escrito hace algún tiempo hasta que las conspiraciones de este mundo atrajeron tu presencia sintiéndome usado por ese negado destino que aborrecía hasta que te conocí. Solía escribirte en aquellos días… Y ahora aún te pienso. Dame licencia para escribirte por las noches alumbrado por una vela intentado esquivar el cansancio y el desdén; sumergiéndome en los más minuciosos de todos los detalles que guardo sobre ti, deja que te describa con la yema de mis dedos en esta tierra que me sostiene, que me alimenta… Que te mantiene junto mí. Déjame que cuente los detalles de tu manera de escribir todo el tiempo que me diste que no supe percibir encerrado en este mundo en una cárcel de temor, era dulces los amaneceres cuando empezaban con tu voz; déjame que escriba tu nombre al lado de la carretera con piedras grises que brillen con el sol, tallar tu nombre en una roca, esparcir tus facciones en aquella duna resultado de las insinuaciones del viento; deja que mis manos cansadas intenten una vez más esconderte entre mi prosa para protegerte de la maldad, la penumbra inerte no te podrá alcanzar por que también escribiré de lo reluciente que se ve la casa desde que tu estas. Yo insisto soñoliento pues me siento exhausto de tanto alucinar que un día volverás con un te quiero que me hará tropezar… Otra vez insisto enamorado que te quiero contemplar cuando no estés en esta hoja que se gasta en cada línea suplicante, en cada lágrima de alegría, con tus caricias, los detalles de tus cabellos, tus nuevos jeans apretados y esos bolsillos gastados en que guardas el lápiz con el que te hice un poema que detesto tanto que me hace llorar. Déjame que escriba los detalles de un mapa antes de que puedas marchar, para que no te pierdas en el intento cuando quieras regresar… Me miras, pero tu silencio incólume limita tus sentimientos, suspiras de pronto, tomas mi mano me haces dibujar, yo te pido una vez más que me dejes escribir de tus ojos, me sonríes, me abrazas… Ya no puedo escapar; me dices: Ya vendrán nuevos días como este, recuerda que te enseñé a abrazar… Susurras en mi oído dulcemente escribe que yo te dicto… No me vallas a olvidar.

lunes, 4 de abril de 2011

Si te quedas conmigo


Prometo despertar por la mañana

Y pensarte dos veces cada segundo

Caminar raudo por la calle

Imaginando tu rostro

Quiero desearte un bonito día

Con un sms o una llamada

Poner atención en tus gestos

Para ayudarte en lo que pueda

Prometo pensar en ti en el almuerzo

Anhelar tus besos y desear un te quiero

Vigilar tus movimientos

Para que no solo sean intentos

Prometo volver a casa cada atardecer

A esperar tu hora de salida

Para correr abrazarte

Para que me dejes cuidarte

Prometo dedicarme a escucharte

Y conservar tus historias

Hablar menos y mirarte más

Tomar tu mano y dejarme llevar

Prometo decir menos tonterías

Y actuar como persona normal

Dejar mis engreimientos

Y ser tu amigo un poco más

Prometo permanecer despierto

Solo para escucharte respirar

Perderme en ese momento para siempre

Y regresar para ver tu despertar

Prometo respetarte siempre

Abrazarte más

Decir lo siento mucho

Si me vuelvo a equivocar

Prometo no aceptar mis defectos

para ser una mejor persona cada día más

Comportarme como un tonto

para escapar de tu que hacer habitual

Prometo dejarte ir

Cuando lo quieras hacer

Prometo usar correa y comprar más camisas

Prometo llevarte al sagrario y

planear para siempre tu felicidad…